3 sept. 2012

Casa Mono, Madrid

El mes pasado fui a cenar con unos amigos a Casa Mono porque nos lo habían recomendado (sí, llevo con este post en borrador desde hace casi un mes...). Me encanta que me faciliten el trabajo de pensar dónde salir a cenar, porque soy súper indecisa y últimamente en Madrid hay muchos sitios nuevos que me gustaría probar.




De entrada ya os digo que el plato fuerte de este sitio es el ambiente y la decoración. Llama muchísimo la atención ya desde fuera, porque tiene ventanas muy grandes y una puerta muy amplia que te dejan ver el interior. Está muy bien decorado y distribuido, es un placer para la vista comer allí.

Lo que ya no es tan genial es la carta. La comida no está mala en absoluto, y de hecho está bastante buena, pero la carta no resulta muy interesante. Vamos, que no hay mucho entre lo que elegir.

Pedimos unas cuantas cosas para compartir entre cinco. Aqui tenéis unas croquetas de jamón ibérico riquísimas y unos huevos rotos con morcilla.


También pedimos un risotto de setas que pintaba muy bien en la carta, y que estaba buenísimo, pero tenía un tamaño que hizo que nos saltara la risa a todos los que lo íbamos a compartir... No es lo normal pedir un risotto para 5 y que realmente dé para dos o tres probaditas por cabeza.

A la altura del risotto la luz ya se estaba esfumando... 

A pesar de todo, os recomiendo que lo probéis para al menos unas copas. ¡Es un ambiente muy agradable y la comida está rica!