4 jul. 2012

galletas de jengibre y miel

¡Hoy es el día de la galleta en Twitter! Ayer me hice una cuenta para empezar a seguir a mis bloggeros favoritos y otros sitios de recetas, y a los dos minutos de empezar doy con un aviso de María. ¡Y me entero el día antes! Así que en cuanto salí de la oficina, me puse manos a la obra con estas ginger honey cookies.


Ya había probado otra receta de galletas de jengibre, pero no me habían gustado tanto. Ésta es genial, quizá por la miel que lleva. Siempre he evitado las recetas de repostería que llevasen miel, porque me da mucha pereza manejarla... ¡pero merece la pena!

Ingredientes (para 40 - 50 galletas):
    • 280 grs de harina
    • 2 cucharaditas de jengibre en polvo
    • 1 cucharadita de bicarbonato sódico
    • 1/2 cucharadita de canela
    • 1 pizca de sal
    • 165 grs de margarina
    • 200 grs de azúcar
    • 1 huevo
    • 1 cucharada de agua
    • 60 ml de miel

Paso a paso:
    Tamiza la harina y mézclala con el bicarbonato, el jengibre, la sal y la canela. Reserva la mezcla en un bol pequeño.
    En un bol grande, bate la margarina y el azúcar. Cuando estén bien integradas, agrega el huevo. Después, y siempre esperando a que se haya formado una pasta suave y homogénea, agrega el agua y la miel. Ve añadiendo poco a poco la mezcla de la harina al bol.
    Monta bolitas con la masa (puedes refrigerarla un rato para que sea más fácil) y espolvorea un poquito de azúcar en cada una. Colócalas en una bandeja de horno y hornéalas a 175ºC (recuerda precalentar el horno) durante 8-10 minutos. Sácalas del horno y deja que se enfríen un rato en la bandeja para luego dejar que terminen de enfriarse del todo en una rejilla.

Hoy no voy a decir que es una receta fácil. Tampoco es difícil, ¿eh? Es normalita, pero darle forma a las galletas ha sido un pequeño reto. Yo he acabado por meter la masa en una manga pastelera y hacer circulitos sobre la bandeja, como si estuviese decorando un cupcake. Pensé que saldrían así, tal cual, pero en el horno la masa se aplana y salen igual que como si hubieses hecho la bolita. Una pena, ¡habrían salido unas galletas preciosas!

Según la receta, deberían salir unas galletas blanditas en el centro. Si eres como yo, preferirás hornearlas un poquito más para que queden crujientes. La forma de no equivocarse es esperar a que las galletas empiecen a ponerse marroncitas (que es muy propio de las galletas de jengibre). 

Espero que os gusten y que hoy hagáis honor al día de la galleta. ¡A zampar! 

1 comentario :

  1. gracias por esta receta, me parece que son exquisitas!!! y muy apropiadas para esta época del año, las de jengibre siempre han sido mis preferidas, casi un vicio.

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